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Calculadora

Deflactor

Cuánto valen hoy aquellos pesos. Un monto suelto o una serie entera, con el IPC nacional del INDEC.

Cargando la serie del IPC…

Por qué hace falta

En Argentina, comparar dos montos de distintos años sin deflactar no es una aproximación con algo de error: es directamente otra cosa. Entre diciembre de 2016 y julio de 2026 el IPC se multiplicó por más de 120. Un sueldo que «se triplicó» en ese período perdió el 97 % de su poder de compra.

La cuenta es una regla de tres: el monto se multiplica por el cociente de los dos índices. Lo único que hay que tener claro es en qué dirección va el cociente, y la manera de no equivocarse es pensar en el caso extremo: pasar plata vieja a precios de hoy siempre tiene que dar un número más grande.

El error de restar la inflación

Es el más frecuente y el más caro. La variación real no es la variación nominal menos la inflación: es un cociente.

Si un sueldo sube 100 % y los precios 80 %, restar da «ganó 20 %». La cuenta correcta —(1 + 1,00) ÷ (1 + 0,80) − 1— da 11,1 %. La diferencia es de nueve puntos sobre un número de once: casi el doble.

La diferencia entre las dos cuentas vale (n − i)·i/(1 + i), así que su signo es el de (n − i): la resta exagera el cambio real en cualquier dirección. Cuando hubo ganancia la agranda, y cuando hubo pérdida la hace ver peor de lo que fue. Con 20 % de inflación, un monto que cayó 20 % en nominal perdió 33,3 % de poder de compra, y la resta diría 40 %.

Con inflación de un dígito las dos cuentas casi coinciden, y por eso el atajo se enseña en países donde no importa. Acá importa.

Qué índice usa y hasta dónde llega

El IPC nacional del INDEC, base diciembre 2016 = 100, nivel general. Es la serie oficial y la que corresponde para deflactar ingresos, salarios y gastos de consumo.

Empieza en diciembre de 2016 porque es su base, y la calculadora no va más atrás. No es una limitación técnica sino una decisión: entre 2007 y 2015 el IPC oficial no es creíble, y las series alternativas de ese período —la del Congreso, las provinciales— no son homogéneas entre sí. Empalmarlas por cuenta propia daría un número con muchos decimales y ningún respaldo.

Para deflactar algo que no sea consumo, el IPC puede no ser el índice adecuado: para obra pública está el índice del costo de la construcción, para insumos industriales los precios mayoristas. El índice se elige según qué compra la plata que estás convirtiendo.

Pesos constantes: qué significa «de tal mes»

Una serie deflactada está expresada en pesos de un período base, y ese período hay que decirlo siempre. «$ 500.000 de julio de 2026» es un dato completo; «$ 500.000 constantes» no dice nada.

Cambiar la base no cambia ninguna conclusión: multiplica toda la serie por una constante. Las variaciones porcentuales, las comparaciones entre períodos y la forma del gráfico quedan idénticas. Por eso conviene elegir la base más cómoda de interpretar, que suele ser el período más reciente: todo el mundo sabe cuánto vale un peso de hoy.

Promedios de período

Cuando el dato a deflactar es trimestral o anual —el ingreso medio de la EPH, por ejemplo— lo correcto es usar el promedio del IPC de ese período y no el índice de un mes suelto. Con inflación alta la diferencia no es despreciable: entre enero y marzo de un mismo trimestre puede haber varios puntos.

Esta calculadora trabaja con meses. Si tu dato es trimestral, elegí el mes central del trimestre o promediá los tres índices a mano; en cualquiera de los dos casos, decilo en la nota metodológica.